Telefónica ya ha anunciado que se encargará de venderlo a menos de 100 euros, pero con un contrato mínimo con la operadora de 18 meses. Entre 980 y 3.200 euros, es el precio que, según las organizaciones de consumidores, se habrá pagado por tener un iPhone al final de los dos años de contrato y las tarifas que, obligatoriamente, hay que contratar.
Curiosa la conclusión de FACUA es que la opción más ‘barata’ es, de salida, la más ‘cara’: comprar el terminal por 269 euros y contratar 9 euros de consumo mínimo mensual y 15 de tarifa plana de datos. Y aún así, al final del contrato habrán salido de tu bolsillo 1.000 eurines.
Sin embargo, los principales fabricantes de móviles están lanzando otros dispositivos de similares características que cuentan con la ventaja de que se pueden obtener liberados de compromisos con las compañías de telefonía.
Entre ellos destacamos el Samsung i900 Omnia y el LG KE850 fruto de la colaboración con Prada.
Estética y control táctil son los argumentos que ambos terminales comparten con la apuesta de la compañía de la manzana, aunque también conservan su propia idiosincrasia.
